UNAMIC International – organización humanitaria cristiana

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FUNDADORA

Gisela MONTOYA

Fundadora y Visionaria

Gisela Montoya es una mujer cuya vida ha sido definida por una asignación divina que ella reconoce desde el vientre materno. Nacida con una sensibilidad especial hacia el necesitado, desde los 9 años ya manifestaba su liderazgo y vocación de servicio, buscando soluciones para los niños de su comunidad y compartiendo lo que tenía con alegría.

Un Encuentro que lo cambió todo

Aunque siempre tuvo un corazón generoso y una mentalidad emprendedora, su encuentro personal con Jesucristo ocurrió hace 15 años. En medio de un proceso de divorcio y una crisis personal profunda, Gisela llegó a la iglesia Maranatha en Venezuela. Ese día, describe haber recibido una sanidad inmediata en su alma: «El Señor me sanó la herida en una sola consulta».

Desde ese momento, su vida tomó un nuevo rumbo. Al unirse a equipos de evangelismo, venció sus propios temores de entrar a zonas vulnerables. Una experiencia clave con un joven huérfano, a quien llamó «hijo» por primera vez en su vida, confirmó su llamado: Gisela no solo daría pan, sino identidad y esperanza.

Liderazgo y Fe Inquebrantable

Tras establecerse en Estados Unidos, Gisela ha mantenido encendida la llama de UNAMIC. Su enfoque no es solo la asistencia, sino la transformación integral: sueña con enseñar a las personas a ser autosuficientes y prósperas.

Hoy, reside en Indiana, desde donde lidera a su equipo en Venezuela mediante la oración y la planificación estratégica. Su vida es un testimonio de entrega absoluta: «Yo vivo para servirle al Señor». Su motor sigue siendo la compasión, y su visión es llegar a cada rincón donde haya un niño o un abuelo desasistido para recordarles que no están solos.

Valores

Trabajamos con empatía y compromiso hacia quienes enfrentan situaciones difíciles.
Nuestra labor está inspirada en la confianza en Dios y en el amor al prójimo
Servimos con dedicación y humildad, poniendo siempre las necesidades de los demás primero.